To Feel One´s Own Shadow

Arandu ka 'aty - in the Guarani language it means wisdom, experience, a person who manages to feel his own shadow. 

Amerindian Thought is far removed from the Western human paradigms. According to indigenous knowledge, we have the potential to be many entities and to be constituted by different natures. We are tree, we are jungle skin, we are jaguar, we are spirit. We are metamorphosis -not as a biological process of transformation- but as a constantly fluctuating state of form, nature, and potential entities: a multiplicity of existences. Plants, trees, animals, insects and humans are conceived as beings in constant transformation. Thus, according to AmerindianThought, we coexist in multiverses of corporeal and spiritual entities.

No nací en tierra sin árboles

oil on canvas, 40 x 50 cm, 2021

A single physical form has several spirits and images into which it transforms. But these are only visible through dreams, says Davi Kopenawa, shaman and spokesman for the indigenous Yanomami. Only by dreaming can one understand the multiplicity of being that is in constant transformation. But then what is dreaming? Ailton Krenak, a Brazilian indigenous leader, ecologist and writer, describes it: “For some people, dreaming is getting out of reality, giving up the practicality of life. For others, however, life is meaningless if it is not made up of dreams, the place we go in search of songs, cures, inspiration and even solutions to practical problems that confuse and elude us during the day, but that arise in all its possibilities in the realm of sleep."

Tengo culebras

watercolor on paper, 35x27cm, 2021

For people like me, raised in a post-colonial Western paradigm, understanding reality from an indigenous perspective implies unlearning; let go, question, and rethink our ingrained conception of the world. It involves a monumental effort, if perhaps impossible, to transgress the limits of our world and thus enter a"Weltanschauung", a worldview that defies all Western logic and ontology.

The act of unlearning,while difficult and obtuse, is revealing. It implies letting go, questioning and rethinking the world to learn to feel one's own shadow; to connect with the dark, with the unknown. In my own experience, the act of unlearning became an intuitive process in which I entered the darkest depths of my being, where I see with the dream and where I connect with the moon to the infinite universe.Trusting and letting myself be carried away by this intuitive process led me to open new worlds and places, and suddenly, to feel my own shadow.

Tea, la luna en el centro de la tierra

watercolor on paper / 35 x 27 cm / 2021

“The darkness embraces everything,” says Carlos Papá Mirim Poty, a Guaraní leader.“Mother darkness is where we come from when we are born and where we go when we die. Inside the mother's womb we have our first existence in darkness. She is familiar to us, as well as the universe that is infinitely dark; true love is in the dark, which is greater than the light."

La reina de la noche

oil on canvas / 35 x 50 cm / 2021

Thinking about the worldfrom an indigenous perspective opens our minds to new meanings of being,existing and living together. Perhaps understanding that we are plants, animalsand soil, we will learn to take better care of the Earth, because they are alsous. And perhaps by listening to the indigenous people -feeling our own shadow-we will be able to become aware of the fragile ecological balance on which thepermanence of the human being on earth depends.

Adriana Ciudad, April 2021

La piel de la selva

oil on canvas / 35 x 45 cm / 2021

Mãuyoma, las mujeres agua 

watercolor on paper / 27 x 35 cm / 2021

Pasaron tantas lunas

watercolor on paper / 27 x 35 cm / 2021

SENTIR LA PROPIA SOMBRA

El Pensamiento Amerindio se aparta de los paradigmas occidentales del ser humano. Según el conocimiento indígena, tenemos el potencial de ser muchas entidades y estar constituidos por distintas naturalezas. Somos árbol, somos piel de selva, somos jaguar, somos espíritu. Somos metamorfosis —no como un proceso biológico de transformación —si no como un estado en constante fluctuación de forma, naturaleza, y potenciales entidades: una multiplicidad de existencias. Las plantas, los árboles, los animales, los insectos y los humanos se conciben como seres en constante transformación. Es así que, según el Pensamiento Amerindio, coexistimos en multiversos de entidades corpóreas y espirituales.

Una sola forma física tiene varios espíritus e imágenes en las que se transforma. Pero estas solo son visibles a través del sueño, dice Davi Kopenawa, chamán y portavoz de los indígenas Yanomami. Solo soñando se puede llegar a entender la multiplicidad del ser que está en constante transformación. ¿Pero entonces, qué es soñar?

Ailton Krenak, líder indígena brasileño, ecologista y escritor, lo describe así: “Para algunas personas, soñar es salir de la realidad, renunciar al sentido práctico de la vida. Para otros, sin embargo, la vida no tiene sentido si no está formada por sueños, el lugar al que vamos en busca de canciones, curas, inspiración e incluso soluciones a problemas prácticos que nos confunden y eluden durante el día, pero que se plantean en todas sus posibilidades en el reino del sueño.”

Para personas como yo, educadas en un paradigma occidental poscolonialista, entender la realidad desde una perspectiva indígena implica desaprender; soltar, cuestionar, y repensar nuestra arraigada concepción del mundo. Implica un monumental esfuerzo, si acaso imposible, por transgredir los límites de nuestro mundo y así adentrarnos en una Weltanschauung, en una cosmovision que desafía toda lógica y ontología occidental.

El acto de desaprender, aunque difícil y obtuso, es revelador. Implica soltar, cuestionar y repensar el mundo para aprender a sentir la propia sombra; a conectar con la oscuridad, con lo desconocido.  En mi  experiencia propia, el acto de desaprender se tornó en un proceso intuitivo en el que me adentré en el fondo más oscuro de mi ser, allí donde veo con el sueño y donde me conecto con la luna al universo infinito. Confiar y dejarme llevar por este proceso intuitivo me llevó a abrir nuevos mundos y parajes, y de pronto, sentir mi propia sombra.

“La oscuridad lo abraza todo”, dice Carlos Papá Mirim Poty, líder guaraní. “La madre oscuridad es de donde venimos al nacer y adonde vamos al morir. Dentro del vientre de la madre tenemos nuestra primera existencia en la oscuridad. Nos es familiar, así como el universo que es infinitamente oscuro; el amor verdadero está en lo oscuro, que es más grande que la luz."

Pensar el mundo desde la mirada indígena nos abre la mente a nuevas significaciones de ser, estar y convivir. Quizás entendiendo que somos plantas, animales y tierra, aprenderemos a cuidar mejor de la tierra, porque ellos somos nosotros también. Y quizás escuchando a los indígenas — sintiendo nuestra propia sombra — lograremos concientizarnos sobre el frágil equilibrio ecológico del que depende la permanencia del ser humano sobre la tierra.

Adriana Ciudad, abril 2021

Espíritus que protegen 

watercolor on paper / 27 x 35 cm / 2021

Maternar juntas es mejor 

watercolor on paper / 27 x 35 cm / 2021

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